Deuda de Pemex quiebra a 40 empresas en Tamaulipas, temen más cierres

Las compañías proveedoras han malbaratado su maquinaria o perdido contratos de arrendamiento por falta de liquidez

La actividad petrolera ha disminuido en el estado y con ello el flujo de trabajo.
La deuda que mantiene Petróleos Mexicanos (Pemex)con proveedores ha llevado a la quiebra a por lo menos 40 empresas en la zona sur de Tamaulipas. Los empresarios temen que la falta de pago se extienda y provoque más cierres.
El vicepresidente de Infraestructura Energética de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) Tamaulipas, Pedro Rodríguez Perales, indicó que “se estima que, de un padrón de empresas locales que oscilaba en 120, hay 40 de ellas que ya no están”.
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El sector ha expresado su preocupación ante la posibilidad de que los adeudos se prolonguen aún más, agudizando el problema económico, lo que, además de ocasionar más cierres, provocaría la reducción de la plantilla laboral en aquellas que han logrado subsistir.
“Han cerrado empresas en esta región, y las que no lo han hecho se han compactado al mínimo. Si tenían un cuadro base de personal de 20 personas, ahora hay algunas que operan con dos o cuatro: solo un administrativo, un chofer, el analista de precios y el jefe o gerente. La mayoría son empresas familiares”, precisó.
Otras constructoras que cuentan con una infraestructura mayor, al ver que no es sustentable seguir operando bajo estas condiciones, prefieren trasladarse a otro estado o cambiar de giro debido a la falta de pagos de la empresa petrolera.
Ajustes en sus finanzas: desde rentar maquinaria hasta malbaratar su trabajo
Rodríguez explicó que las empresas han optado por rentar su maquinaria; otras incluso la malbaratan al finalizar sus operaciones. En algunos casos, rentaban equipos o vehículos que han perdido porque tuvieron que devolverlos por incumplimiento en los contratos.
“Los empresarios locales sufren por la falta de liquidez y de pagos. Algunas veces nos pagan, pero después de mucho tiempo. Ya no hay seriedad como hace años, cuando terminabas tu trabajo, facturabas y en 20 días te pagaban.
Incluso tenías el beneficio de las cadenas productivas de Nafin -Nacional Financiera-; una vez que subían tu factura, tenías la opción de descontarla y obtener liquidez para solventar los pasivos y seguir trabajando. Ahora ya no, porque Pemex ya no sube las facturas a Nafin”, detalló.
El representante del sector añadió que Pemex está dejando de ser sujeto de crédito, incluso para algunas instituciones financieras de primer nivel.
“Nos ha tocado con la Refinería de Cadereyta y, en su momento, con la Refinería Madero, que nunca nos pudieron subir las facturas, y eran montos menores”, dijo.
Quiebre de empresas genera impacto económico en Tampico y la región
Rodríguez Perales aseguró que la situación con Pemex es peculiar, ya que las seis refinerías no han sido una prioridad en su mantenimiento ni en las actualizaciones o en los proyectos pendientes para hacerlas más eficientes.
Uno de los efectos más notorios de la falta de liquidez en el sector petrolero es la ausencia de trabajadores esperando ser contratados fuera de la Refinería Madero.
“Antes podías darte una vuelta a la Refinería Madero cualquier día de la semana, de lunes a sábado, entre las 7:00 y las 9:00 de la mañana y veías un mundo de gente solicitando trabajo.
Se asignaban empleos porque había mucha demanda de mano de obra de empresas locales y foráneas, que salían y pedían ayudantes, de cinco, 10 o 15 paileros, pintores y soldadores. Pero ahora párate cualquier día de la semana y ya ni los puestos de tacos y tortas están porque no hay movimiento, no hay trabajo”.
Los proveedores locales padecen esta falta de liquidez, ya que las grandes empresas reducen los requerimientos de compra o demoran pagos, argumentando retrasos de Pemex.
“Como somos el último eslabón, nos toca batallar con eso, además de los problemas con precios y pagos. Solo te prometen un anticipo, y es lo único que recibes, porque trabajas de más. Son empresas que argumentan que Pemex no les paga y, cuando bien te va, siguen aquí. Si no, se van. Es un lío cobrar facturas”, concluyó.