Internacionales

👉👉 En menos de 5 años, más de 10 millones de meseros habrán perdido su trabajo. Pero esto es algo bueno, y te digo por qué. Los expertos en tecnología aseguran que estamos viviendo una revolución laboral tan grande como la que ocurrió cuando llegaron las máquinas de vapor o las computadoras.

Cada vez que una máquina reemplazó a los humanos en tareas pesadas o repetitivas, al principio hubo miedo… pero después descubrimos que nos liberaba para hacer cosas nuevas.

Los robots meseros ya son una realidad en Asia, Estados Unidos y Europa: llevan platillos, recogen vasos y hasta saludan a los clientes. Sí, parece que roban empleos, pero en realidad lo que hacen es quitarnos las tareas más cansadas y repetitivas. Un robot puede caminar 20 kilómetros al día dentro de un restaurante sin cansarse. Un humano, en cambio, puede dedicar su energía a lo que ninguna máquina podrá hacer: dar calidez, sonreír, escuchar y crear una experiencia inolvidable.

Y no sólo los meseros: también choferes, cajeros o recepcionistas irán cediendo lugar a la inteligencia artificial y la robótica. ¿La diferencia con el pasado? Por primera vez en la historia, no tendremos que pasar la vida entera haciendo trabajos monótonos para sobrevivir. Podríamos tener más tiempo libre, dedicarlo a lo creativo, a lo humano, a lo que realmente nos da sentido.

La historia demuestra que cuando un trabajo desaparece, otro aparece. La clave es adaptarnos, capacitarnos y entender que el futuro no viene a destruirnos, sino a liberarnos.

Porque sí, los robots pueden servir comida… pero nunca podrán servir amor. 💡

fblifestyle

elespectador

About Author

Leave a comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *