👉👉 Hace unos días salió una encuesta… Carlos Manzo arrasaba. Ni sumando los otros partidos lograban alcanzarlo. Algunos dicen que eso fue suficiente para que los poderosos se sintieran amenazados.
¿Será que lo callaron por crecer demasiado rápido? ¿Será que su voz ya movía demasiada gente?
Tal vez pensaron que con su muerte el movimiento se apagaría…
Pero se equivocaron.
Porque el Movimiento del Sombrero no nació de un hombre, nació del pueblo.
De la gente cansada de los partidos, de los mismos de siempre,
de los que prometen y nunca cumplen.
Hoy ese movimiento sigue vivo en los independientes que están luchando desde el alma,
en hombres como Carlos Tafolla, que sigue dando la cara,
en los que no se venden, en los que trabajan sin miedo,
y en una mujer que se niega a rendirse:
su esposa, la viuda de Carlos Manzo, que carga su nombre y su causa con el corazón roto, pero firme.
Porque los héroes no mueren cuando caen.
Mueren cuando los olvidamos.
Y este pueblo no olvida.
Desde el alma, por Michoacán,
por Carlos, por los del sombrero,
y por todos los que siguen luchando con amor, con fe y con huevos.






