Gabriel Antonio López Vega no siempre soñó con ser luchador. Nació en San Agustín Metzquititlán, Hidalgo, en 1945 y tuvo una juventud rebelde, marcada por malas decisiones. Sin embargo, un giro inesperado lo llevó a encontrar su verdadera vocación: ayudar a niños huérfanos y en situación de calle.
Cuando se convirtió en sacerdote, su misión era clara: fundar un orfanato para darles un hogar y educación a los niños que no tenían nada. Pero había un problema: ¿cómo conseguir dinero para mantener a decenas de niños en un país donde la ayuda no siempre llega? Fray Gabriel encontró la respuesta en un lugar […]